Liposucción

Elimina el exceso de grasa de tu cuerpo y consigue la figura deseada

Muchas personas que adelgazan, no lo hacen de una manera selectiva. Es decir, después de estar sometidos a una dieta, todavía persisten en su cuerpo esos depósitos de grasa que no parece que vayan a desaparecer nunca.

La mejor opción para eliminar de manera eficaz esos depósitos grasos es la liposucción o lipoescultura

Esta intervención no es un tratamiento de la obesidad, sino que está destinada únicamente a corregir aquellas regiones corporales concretas que presentan acúmulos grasos localizados.

Mediante esta técnica se puede extraer grasa de distintas partes del cuerpo. En las mujeres es más frecuente intervenir zonas como caderas y muslos, mientras que en los hombres son el abdomen, flancos y papada las áreas más tratadas.

La liposucción no es un sustituto de la reducción de peso, sino un método para eliminar depósitos localizados de tejido graso que no responden a la dieta o el ejercicio. El mejor candidato para este procedimiento es el individuo de peso relativamente normal que posee un exceso de grasa en áreas determinadas del cuerpo.

Una piel firme y elástica lleva a un mejor contorno final después de la liposucción. La piel colgante no se readapta por sí misma al nuevo contorno, y puede requerir técnicas quirúrgicas adicionales para eliminar y tensar el exceso de piel.

Confía en las manos del mejor cuadro médico, el equipo más recomendado por los pacientes

 

  • En menos de dos horas eliminarás la grasa sobrante de tu cuerpo

    La liposucción es una intervención quirúrgica que consiste en la aspiración de la grasa acumulada y localizada mediante unas finas cánulas conectadas a una máquina de vacío.

    Para introducirlas sólo se requieren unas incisiones mínimas, por lo que las posibles cicatrices serán prácticamente imperceptibles. Generalmente, la operación se realiza con anestesia local y sedación, aunque puede variar según sean las características propias de cada paciente y del área a tratar.

    Esta operación suele tener una duración aproximada de entre una a dos horas, y siempre debe llevarse a cabo en un quirófano y en clínicas acreditadas para garantizar todas las medidas de asepsia y seguridad.

     

  • Una vez realizada la operación, se coloca una prenda compresiva que ayudará a la piel a ajustarse a su nuevo contorno corporal, que deberá llevarse durante unas cuatro semanas.

    Es normal que aparezcan hematomas e inflamación en la zona intervenida que irán desapareciendo paulatinamente. Los masajes de drenaje linfático ayudan a este cometido.

    Los masajes de drenaje linfático ayudan a mejorar el postoperatorio

    Una vez nos hayan dado el alta, deberemos acudir a las citas de curas en consulta y revisiones post cirugía. Además, los primeros días y para tranquilidad de nuestros pacientes, hacemos un control telefónico diario para responder a las preguntas que suelen surgir tras la operación y así nos aseguramos también de la correcta evolución de la cirugía.