Mamoplastia de Reducción

Técnica quirúrgica que permite la reducción de los pechos y mejorar su firmeza, haciéndolos proporcionados con el resto de tu cuerpo

La mamoplastia de reducción es una técnica quirúrgica, que permite disminuir el tamaño de los senos, consiguiendo unos pechos más pequeños y firmes proporcionados con el resto del cuerpo.

Algunas pacientes que se someten a esta intervención tienen además de este problema estético el problema físico que acarrea un volumen excesivo en las mamas. Suelen presentar limitaciones para realizar determinadas actividades físicas y sufren dolores de espalda.

El Dr. Javier Meléndez pertenece al comité de patología  mamaria del Hospital de Basurto formado por diferentes especialistas.

Aquí se estudian todo tipo de casos y se aplican los últimos conocimientos científicos y protocolos consensuados.

 

Confía en las manos del mejor cuadro médico, el equipo más recomendado por los pacientes

 

  • Moldea tus pechos y proporciónales la forma y el tamaño deseado, siempre acorde con tu anatomía

    Para moldear las mamas y darles una forma armoniosa acorde con la anatomía de la paciente, el cirujano realiza unas incisiones que generalmente tienen forma de ancla, trazando una línea vertical hacia abajo desde la areola y una línea horizontal en el surco submamario.

    Gracias a esta técnica el cirujano elimina el exceso de piel, grasa y tejido mamario de la paciente, recolocando la areola y el pezón en su nueva posición. Se conservará la areola unida a sus vasos sanguíneos y a sus nervios en la mayoría de los casos.

    En la cirugia de reducción de pechos, podemos aprovechar a mejorar la estética de la areola

    No obstante, en procesos de grandes reducciones, es habitual separar la areola completamente y recolocarla. Será el propio cirujano quien decida la idoneidad de las técnicas a seguir en cada intervención, según las características propias de la paciente a tratar. Además, también se puede reducir el tamaño de la areola, si así se considera oportuno.

    La intervención se realiza siempre en un quirófano bajo anestesia general y tiene una duración de entre 2 a 4 horas.

    La paciente permanece ingresada en el hospital por lo menos un día.

     

  • Con reposo después de la intervención, podrás realizar las actividades físicas que antes no podías y desaparecerán los dolores de espalda.

    Después de la cirugía es normal sentir molestias la primera semana. Conviene estar en reposo unos días y seguir las indicaciones que nos ha dado el doctor. Una vez nos hayan dado el alta, deberemos acudir a las citas de curas en consulta y revisiones post cirugía.

    Además, los primeros días y para tranquilidad de nuestros pacientes, hacemos un control telefónico diario para responder a las preguntas que suelen surgir tras la operación y así nos aseguramos también de la correcta evolución de la cirugía.