Blefaroplastia

Consigue un párpado más despejado y recupera el aspecto juvenil de tu mirada

Uno de los rasgos más significativos del paso del tiempo en nuestro rostro es sin duda el aspecto cansado y caído en nuestra mirada.

La piel de los párpados se va arrugando y cae sobre las pestañas del párpado superior, mientras que en el inferior se pliega y acumula grasa produciendo pequeñas bolsas.

La blefaroplastia es la operación destinada a corregir ese descolgamiento de la piel de los párpados superiores y las “bolsas” de los inferiores, problemas estéticos muy comunes que envejecen el rostro y dan imagen de cansancio.

En la consulta se evaluará la visión del paciente y su producción de lágrimas, así como su estado general de salud.

El cirujano explicará las técnicas y el tipo de anestesia que se empleará además de proporcionar instrucciones al paciente sobre cómo prepararse para la cirugía.

Confía en las manos del mejor cuadro médico, el equipo más recomendado por los pacientes

 

  • La intervención se pueden realizar en los párpados superiores, párpados inferiores, en ambas zonas conjuntamente o combinado con otras operaciones de cirugía facial o tratamientos de medicina estética

    Suele durar una o dos horas dependiendo del procedimiento y se realiza generalmente con anestesia local y una sedación suave.

    Borra el paso del tiempo, elimina el aspecto cansado y caído de tu mirada

    La operación se inicia realizando unas incisiones en la piel de los párpados para liberar y eliminar el exceso de piel y tensar músculo orbicular. Seguidamente, se extrae la grasa en la cantidad adecuada para eliminar las bolsas palpebrales. En ocasiones esta grasa se recoloca sobre el reborde óseo inferior de la órbita para mejorar la proyección de la mejilla.

    Por último, las incisiones se cierran con suturas muy finas. Se suele cicatrizar sin problemas y normalmente las cicatrices son prácticamente invisibles a los tres meses, ya que los párpados están considerados como la zona del cuerpo con mejor cicatrización.

     

  • Recuperación rápida, en unos días desaparecerán las señales visibles.

    Acabada la cirugía se coloca un poco de hielo durante las primeras horas.

    Normalmente el paciente no pasa la noche en el hospital así que el mismo día ya se podrá ir a casa, llevando tan sólo unas tiritas muy finas en los ojos que se le quitarán en la consulta pasados unos días.

    Durante estos días puede sentir molestias que podrá tratarse con medicamentos analgésicos si fuera necesario. También será normal la aparición de moratones y edemas que desaparecerán pasados unos días.

    En los primeros días y para tranquilidad de nuestros pacientes, hacemos un control telefónico diario para responder a las preguntas que suelen surgir tras la operación y así nos aseguramos también de la correcta evolución de la cirugía.